Educando Hijos Bondadosos

Uno de los graves problemas que en la actualidad vive prácticamente cualquier sociedad es el creciente desarrollo de la violencia. Crímenes y asaltos alteran nuestra existencia envolviendo cada día con un velo de miedo y angustia.

Si bien es cierto la importancia de contar con un mecanismo de defensa legal que castigue al infractor, es también cierto que, con leyes o no, el adulto insensible, despiadado y abusador termina haciendo lo que le plazca en contra de quién sea a favor de sus intereses, gustos o perversiones a costa de infligir cualquier sufrimiento ajeno. Y los animales no quedan exentos de estos ataques, al contrario, el abuso animal es el termómetro que marca la violencia y criminalidad.

Según el FBI, y la Asociación Americana de Psiquiatría, las personas que hieren a los animales pueden eventualmente dirigir su violencia hacia los humanos. La crueldad hacia los animales es considerada como un síntoma que pronostica el desarrollo de un psicópata y es uno de los criterios clave para identificar trastornos de comportamiento.

Los expertos están de acuerdo en que los niños o personas jóvenes que hieren o matan a los animales nunca aprendieron a identificarse con el sufrimiento de otros. Cuando estos niños agreden a alguien no reconocen que está mal y no pueden sentir el dolor que han causado.

“Estos son niños que nunca aprendieron que está mal sacarle los ojos a un cachorrito”-Robert Ressler, fundador de la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI, hablando sobre cómo emergen os asesinos en serie-

Si nota que su hijo deliberadamente maltrata a un animal no permanezca pasivo ante esto pensando que es un juego y que no volverá a ocurrir, no se ciegue, éste comportamiento puede ser una señal de un niño violento. Explíquele las consecuencias de sus actos y la injusticia y dolor que ha causado.

El entrenamiento de la justicia, bondad y piedad en el carácter de nuestros niños redunda en ciudadanos más valiosos: hombres y mujeres respetuosos, comprometidos y sensibles que no dejan exentos de su compasión a ningún ser viviente.

Enseñar la bondad y el respeto hacia los animales es el primer paso para enseñarles a los niños a identificarse con los sentimientos de otros. Observe su actitud y recuerde que la bondad se enseña a través del ejemplo:
• Nunca golpee a un animal,
• No abandone, regale o tire a ningún animal,
• Sea responsable de sus animales de compañía y trátelos con amor,
• Sea paciente con sus animales de compañía, inclúyalos en su vida permitiendo que su perro o gato viva con la familia dentro de la casa y pasen tiempo con ellos diariamente, péinelos, báñelos, juegue con ellos y llévelos a pasear,
• Haga algo por ayudar a un animal abandonado, herido o sufriendo en la calle.
• En lugar de comprar un perro o gato en una tienda, visite un albergue local y adopte un animal abandonado. • Viva y enseñe la Regla de Oro: “No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”

Adriana Martínez,
Presidenta Fundación Luca