¡Necesitan sus Uñas!
Todos sabemos que cuando tenemos un gato en casa corremos el riesgo de que se afile las uñas en sofás, colchones, cortinas... y aunque no es una práctica muy agradable para nosotros es algo muy necesario en los felinos. Los gatos necesitan afilar sus uñas no solo porque deban mantenerlas afiladas, si no porque forma parte de su conducta innata y contribuye a su bienestar físico y psicológico.
Muchos veterinarios sin escrúpulos en búsqueda de engrosar sus bolsillos sin importar el bienestar del gato practican y recomiendan la desungulación u oniquectomía, la cual es una operación quirúrgica que consiste en amputar al nivel de la articulación el equivalente, en seres humanos, a la ultima falange de los dedos, de la cual nace la uña, por lo tanto, los muebles de la casa quedan a salvo y su dueño podrá felizmente conservar sus posesiones intactas...
Quienes aceptan esto ya sea por materialismo, supremacía, antropocentrismo, ignorancia o por lo que sea, producen en su gato secuelas dolorosas y consecuencias serias:
• El apoyo del miembro no se hace ya sobre la punta de la ultima falange, sino sobre la de la falange anterior, que no tiene dicha función anatómica y toda la movilidad del cuerpo queda transformada, además aumenta la tensión de los tendones, ligamentos y músculos siendo habituales las neuralgias crónicas y dolores por el resto de sus vidas (sobre todo los obesos)
• A falta de uñas el gato se encuentra sin defensa e imposibilitado de poder escalar para salir de algún apuro o defenderse de los peligros
• Se vuelve más sucio porque se le dificulta la tarea de excavar y cubrir sus desechos
• Sus juegos se ven reducidos por lo que tiende a ponerse obeso
• Pierden la capacidad para rascarse en muchas zonas de su cuerpo
• Sufre psicológicamente por la incapacidad de realizar actividades innatas por lo que genera ansiedad, angustia y depresión
• Cuando el gato tiene una acumulación de energía utiliza el rascado como una liberación que le permite relajarse y volver a la rutina de nuevo. Privarle de ello contribuye a desequilibrios emocionales.
Y por si fuera poco todo lo anterior, una operación “imperfecta” deja resquicios del nacimiento de la uña, creciendo deformadas y produciendo problemas infecciosos y dolorosos.
Si no está dispuesto a tolerar un mueble afectado o de vez en vez un rasguño por jugar con un minino…mejor cómprese un mono de peluche le resultara más barato, seguro y nada destructivo.
Adriana Martínez
Presidenta Fundación Luca, A. C. |